Amaneceres y atardeceres.
Amanece en mi hermosa ciudad, nada más inspirador que ser uno de los primeros en verlo.
Esos colores que sobresalen son mi fuente de inspiración al salir y llegar a casa.
Los amaneceres son imponentes en cualquier parte del mundo, pero yo solo conozco los de mi ciudad.
Salir de la oficina y mientras esperas el transporte, levantas la mirada y ves este espectáculo digno de la naturaleza.
Esos contrastes de colores que se ven con los primeros rayos del sol.
Esperando el transporte para irte a casa y ves que las nubes son doradas y que hacen contraste con ese hermoso azúl.
Si en el amanecer hay nubes doradas, solo vean este instante antes de que se oculte por una noche más el sol.
Timidamente en la distancia asoma en su soledad eterna una luna que despierta momentos románticos.
Desde la terraza de la casa se pueden observar esos fantásticos colores y esto me fascina.
Mi barrio, el cielo, los colores y mi cámara son un elemento más en la fantasía de capturar momentos mágicos.
Un momento único salido de la nada mientras salgo a beber algo caliente en la terraza.
Colores surreales que me maravillan aún más que antes.
Esa línea delgada que separa al cielo de la tierra y que se magnífica en cada momento del día.
Esos colores que sobresalen son mi fuente de inspiración al salir y llegar a casa.
Los amaneceres son imponentes en cualquier parte del mundo, pero yo solo conozco los de mi ciudad.
Salir de la oficina y mientras esperas el transporte, levantas la mirada y ves este espectáculo digno de la naturaleza.
Esos contrastes de colores que se ven con los primeros rayos del sol.
Esperando el transporte para irte a casa y ves que las nubes son doradas y que hacen contraste con ese hermoso azúl.
Si en el amanecer hay nubes doradas, solo vean este instante antes de que se oculte por una noche más el sol.
Timidamente en la distancia asoma en su soledad eterna una luna que despierta momentos románticos.
Desde la terraza de la casa se pueden observar esos fantásticos colores y esto me fascina.
Mi barrio, el cielo, los colores y mi cámara son un elemento más en la fantasía de capturar momentos mágicos.
Un momento único salido de la nada mientras salgo a beber algo caliente en la terraza.
Colores surreales que me maravillan aún más que antes.
Esa línea delgada que separa al cielo de la tierra y que se magnífica en cada momento del día.





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